Desde Favet a Botswana, una médico veterinaria sin fronteras

Con un auditorio colmado de estudiantes, el día 17 de abril, la Dra. Rocío Pozo, egresada de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, brindó la Charla “Conflictos en Conservación: el estudio de elefantes en Botswana”. Una experiencia ejemplar y de gran interés para los médicos veterinarios que apuntan a la conservación.

La Dra. Rocío Pozo se tituló en Favet y recientemente finalizó su Doctorado en Zoología en la Universidad de Oxford, Reino Unido. Ha trabajado en Conservación por más de 10 años y su pasión por esta área la llevó a trabajar en el área de los Conflictos en Conservación, específicamente con los elefantes de Botswana y Tanzania. En su charla entregó algunos de los resultados de su investigación y experiencia en Botswana.

Botswana: buscando la convivencia pacífica entre especies

La República de Botswana es un país africano ubicado al sur del continente. No cuenta con salida al mar y su territorio está dividido en nueve distritos. La capital es la ciudad de Gaborone. El 70 % de su superficie está cubierta por el desierto de Kalahari. Limita con Sudáfrica al sur y sureste, con Namibia al oeste y al norte, con Zimbabwe al noreste y al norte con Zambia.

Al momento de su emancipación del Reino Unido, el 30 de septiembre de 1966, era considerada una de las 25 naciones más empobrecidas del planeta. Sin embargo, desde la década de 1960 gracias a su subsuelo rico en minerales -especialmente diamantes- ha experimentado el más rápido crecimiento per cápita en el mundo, alcanzando un 9% anual desde 1966 a 1999. Se estima que su población en el año 2011 fue de 2.065.398 habitantes.

Por otra parte, Botswana es el hogar de una gran población de elefantes, leones y búfalos, En términos de la conservación y específicamente de los elefantes este país había sido el paraíso para la caza mayor. La disminución del número de ejemplares fue una amenaza real para la conservación del patrimonio natural y para la industria turística local, siendo la segunda fuente de ingresos del país, contribuyendo en un 12% de su PIB.

La caza mayor es un deporte que fue practicado por una élite mundial, como el Rey Juan Carlos, cuya expedición en el año 2012 a Botswana para cazar elefantes provocó un escándalo en España, en plena crisis económica. Ante esta situación de pérdida patrimonial en el año 2014 el gobierno prohibió esta práctica frenando el declive de algunas especies.

La organización para la conservación de las especies World Wild Fund señala que la situación es particularmente grave en África central, donde más del 60% de la población local de elefantes ha sido sacrificada en la última década. A la caza mayor hay que sumarle redes criminales internacionales que llevan a cabo matanzas para abastecer de marfil a diversos mercados ilegales.

Sin embargo, la conservación de las especies ha generado nuevos problemas. Uno de ellos es la convivencia entre elefantes y seres humanos. La Dra. Rocío Pozo señaló que en una zona del norte de Botswana -aproximadamente del tamaño del Parque Nacional de Yellowstone-, 15.000 elefantes compiten con 15.000 personas para el acceso al agua, la alimentación y la tierra.

En la península del delta del Okavango, donde la Dra. Rocío Pozo lleva a cabo su investigación, la mayoría de los campesinos ven invadidas sus tierras por elefantes. Su campo está cerca de una de las vías utilizadas con mayor frecuencia por estos animales. Una incursión por una sola manada puede destruir toda la cosecha.

Si bien el gobierno de Botswana paga a los agricultores a ampliar sus campos con el fin de aumentar las producciones, las juntas de tierras responsables de la asignación de la tierra, carecen de información acerca de dónde y cuándo los elefantes se mueven a través de pueblos y campos. En este contexto la Agrupación Ecoexist, a la cual pertenece la Dra. Pozo, investiga el mapeo de movimientos de los elefantes con el fin de ayudar a las juntas locales de la tierra que asignen campos fuera de las vías de los elefantes. El Proyecto Ecoexist busca reducir los conflictos y la convivencia  entre elefantes y las personas. En las áreas de competencia por el acceso al agua, alimentos. Buscan ensamblar la ciencia con la práctica, recolectan datos sociales, ecológicos y económicos para analizar las causas y consecuencias de los conflictos entre personas y elefantes. Con ese análisis, y en colaboración con la misma población  han encontrado diversas estrategias para la convivencia.

La mediadora

Es en este contexto, que la Dra. Rocío Pozo presentó parte de sus resultados de investigación y su experiencia en Botswana en la Facultad de Cienicas Veterinarias y Pecuarias, invitada por el Profesor Cristóbal Briceño quien ha sido uno de los propulsores de la Medicina de la Conservación en Favet.  En su proyecto de investigación para su tesis doctoral de la Universidad de Oxford, la profesional busca mejorar la comprensión de los conflictos humanos-elefantes actuales y futuras en el noreste del delta de Okavango para garantizar la convivencia en beneficio de las personas y la vida silvestre.

La Dra. Rocío Pozo explicó a un auditorio colmado de estudiantes la experiencia de delimitar territorios para una pacífica convivencia entre ambas especies. Es así como –junto a un equipo- desarrolló una innovadora técnica para generar espacios delimitados.

“Usamos unos inciensos elaborados con fecas de elefantes y ají. Siendo éste último un producto típico de la zona, hicimos ladrillos con estos ingredientes y los encendimos delimitando territorios para que los elefantes que tienen un excelente olfato fueran repelidos. Si bien fue efectivo en un inicio, los elefantes prontamente aprendieron a esperar a que se apagaran o a pasar entre medio. Finalmente es una fórmula que ayuda si se combina con otras estrategias”.

La profesional ha estado buscando en los patrones de movimiento de elefante y estructura de la manada, utilizando collares satelitales y trampas cámaras. Esperando que estos resultados sean útiles para mejorar la comprensión de los conflictos humanos-elefantes actuales y futuros en el delta del Okavango noreste, y para garantizar la convivencia en beneficio de las personas y la vida silvestre.

“Estamos tratando de resolver problemas que han surgido entre los agricultores y los elefantes. Los elefantes atacan los cultivos que alimentan a las familias. Pero las tierras agrícolas en expansión atraviesan corredores donde las familias de elefantes han estado pasando por décadas. “

Comunicaciones Campus Sur / Periodista Roxana Alvarado

Martes 25 de abril de 2017

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